La noticia sacudió los mercados. Amazon, el gigante de las compras online anunciaba un desembolso de casi 14 mil millones de dólares para quedarse con la cadena de mercados de productos orgánicos, Whole Foods Market. El primer impacto ante la noticia fue demoledor, el precio de las acciones de las grandes cadenas de retail se derrumbó hasta un 4,65%. Es que la fusión amenaza con crear un nuevo paradigma en la forma de abastecimiento y las tiendas habituales sienten el peso de dicha amenaza. Pero, el tema va más allá y esta fusión pone al proceso inflacionario en cuestión y la política de la FED se ve en problemas si continúa este proceso “deflacionario” que ya lleva tres meses consecutivos.

Amazon y la política de la FED

El primero en recoger el guante fue el jefe de la FED de Chicago que, actualmente, cuenta con voto dentro del Comité Federal del Mercado Abierto. El funcionario fue claro al decir que las nuevas tecnologías eran contraproducentes. Para Charles Evans, esto vuelve a los mercados más competitivos y con menores márgenes, lo que impide que las grandes cadenas puedan trasladar los aumentos de salarios a los costos.

Para Evans, la fusión entre Amazon y Whole Foods Market hace tres años hubiera sido impensada y esto está trayendo fuertes presiones deflacionarias. La tecnología está cambiando algunos modelos de negocios que siempre fueron considerados exitosos.

La adquisición de Whole Foods Market por parte de Amazon mete presión en un mercado de consumo que no logra despegar en los precios. Muchos estiman que el objetivo es que el modelo de compra online que ha caracterizado a la tienda sume ahora un sistema de entregas locales muy rápida. Una nueva vuelta de tuerca en las cadenas de ventas minoristas.

¿Y la curva de Phillips?

Los grandes popes de la Reserva Federal están convencidos que un mercado laboral cada vez más ajustado, llevará invariablemente a un aumento paulatino de los salarios, que a su vez se trasladarán al consumo.

La política de la FED ha tomado la curva de Phillips como una profesión de fe, pero parece que ésta no está cumpliendo con sus propios principios desde su creación hace 60 años.

Junto con Evans, hombres como el presidente de la FED de Dallas, Robert Kaplan, comienzan a ver que principios tan rígidos como la curva de Phillips no se cumplen y ya existe cierto grado de incertidumbre sobre la conveniencia o no de un nuevo incremento de las tasas. Más, si tenemos en cuenta que la normalización del balance, se encuentra entre los planes inmediatos de la Reserva Federal.

Así es como un acuerdo de adquisición, el de Amazon comprando una cadena de supermercados, ha servido para desnudar las extremas debilidades de la política de la FED con respecto a la inflación.