Janet Yellen

Este miércoles se difundieron las minutas de la última reunión del Comité Federal del Mercado Abierto. Los funcionarios evaluaron las necesidades que llevaron al primer recorte de tasas en 10 años. En medio de las turbulencias económicas, la FED priorizó la necesidad de darle un impulso a los gastos de inversión y a la inflación. Las preocupaciones están centradas en la desaceleración global de la economía y la incertidumbre por el futuro del comercio internacional. Las actas dan cuenta de una falta de unanimidad en la decisión sobre el recorte de tasas.

Mayor inversión y la inflación, los objetivos del recorte de tasas

Aunque el recorte de tasas era un hecho consumado aún antes de la reunión FOMC, las actas confirman objetivos muy claros. El debate en la última reunión realizada en julio se centró en la necesidad de proteger algunos aspectos claves de la economía. Esto ocurre en medio de un panorama internacional signado por la desaceleración económica y los conflictos comerciales entre China y EE. UU.

El recorte en la tasa de referencia, de acuerdo con el debate de los funcionarios, busca impulsar las inversiones, estimular el consumo acercando la inflación al objetivo del 2%.

Con estas acciones, la política monetaria del banco central crea un reaseguro de protección para las empresas y los consumidores.

De acuerdo con los participantes de la reunión, la política monetaria se encuentra bajo una “reevaluación continua”. Esto hace prever que si existe la necesidad habrá un nuevo recorte de tasas.

¿Habrá nuevos recortes?

Un dato que resulta interesante a la hora de analizar las actas de la reunión es la falta de unanimidad. La votación de los funcionarios se desdobló en tres claras opciones. Los partidarios de un recorte de tasas de 25 puntos básicos, aquellos que consideraron que no era oportuno bajar las tasas y dos funcionarios que votaron a favor de un recorte de medio punto porcentual.

Todos los participantes estuvieron muy lejos de los reclamos del presidente Donald Trump. El mandatario insiste en que la Reserva Federal debe proceder a un recorte de tasas de 100 puntos básicos. Algo que parece no estar en la agenda de la entidad monetaria.

Es claro que la reducción de la tasa de referencia tiene un fuerte carácter preventivo. Los datos de la economía nacional todavía marchan por carriles positivos. El mercado laboral continúa siendo sólido. Hay un crecimiento en las ventas minoristas y las proyecciones prevén un crecimiento sostenido hasta 2021.

Pero, existe un escenario global que muestra un panorama diferente. Europa ha ingresado, definitivamente, en el terreno de la desaceleración económica. El BCE ya prepara medidas de estímulo para su reunión de septiembre. La principal economía de la zona del euro, Alemania, se encuentra al borde de la recesión.

El conflicto comercial que enfrenta a Estados Unidos y China es otro de los factores que fueron tenidos en cuenta. El recorte de tasas ve con preocupación los efectos de la guerra de aranceles.

Y, aunque las ventas minoristas tuvieron un buen comportamiento, un informe conocido este miércoles, indica que el sentimiento de los consumidores ha bajado. Otro dato que los funcionarios deberán tener en cuenta en su próxima reunión.

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