A pesar de las incertidumbres que provoca la falta de definición de políticas económicas a corto y mediano plazo, por parte de la administración de Donald Trump, ciertos paradigmas que venían manejándose parecen estar modificándose. Los Treasury Bonds o bonos del Tesoro norteamericano están registrando un interesante cambio de manos. Según un reporte de Merrill Lynch a sus clientes, los compradores de deuda norteamericana han pasado a ser un fenómeno local. El informe elaborado por Carol Zhang y Shyam Rajam, los inversores extranjeros y los bancos centrales de otros países han abandonado sus posiciones en Treasury Bonds, mientras que los tenedores locales han aumentado.

¿Qué pasa con los Treasury Bonds?

Por primera vez, desde 2007, la adquisición de Treasury Bonds en el último año se ha caracterizado por el hecho que más de la mitad han sido adquiridos por compradores locales: fondos de pensión, fondos mutuos, bancos y fondos del mercado de divisas. Como contrapartida los bancos centrales, encabezados por China y Japón se han ido desprendiendo de sus tenencias en títulos de la deuda norteamericana.

La nueva matriz de compradores de Treasury Bonds – Fuente: BLOOMBERG.COM

¿Se estará volviendo cierta la proclama de Trump durante la inauguración? Los inversores locales parecen demostrar en los hechos que el llamado del presidente a “invertir el América”, se estaría haciendo realidad. Pero los analistas creen que los motivos son muy diferentes. Los Treasury Bonds han tocado sus rendimientos más bajos en los últimos días.

La posición de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, viene mostrando una debilidad importante en cuanto a su rendimiento. Esto sí, debe adjudicarse a la profunda incertidumbre que generan las indefiniciones del gobierno respecto a sus políticas fiscales. La pregunta que todos se hacen es si las emisiones del Tesoro alcanzarán para financiar un déficit fiscal que se supone, será creciente durante la nueva administración.

Combinaciones explosivas

Los Treasury Bonds no están exentos de los sacudones que se registran a nivel global. Las reservas de cambio del Banco Popular de China vienen sufriendo una baja sistemática. Recientemente, perforaron hacia abajo, los 3 billones de dólares. Con esta política, el gobierno chino trata de enfrentar la enorme fuga de capitales, que en 2016 alcanzó cifras records. Las autoridades del país asiático tratan de evitar que el yuan se deprecie de manera acelerada, con respecto al dólar.

Las reservas chinas disminuyen. Se desprenden de los Treasury Bonds – Fuente: BLOOMBERG.COM

Japón, que ostenta el título de ser el mayor poseedor de deuda norteamericana, también se ha anotado entre los que salen a desprenderse de estas notas.

Según el reporte de Merrill Lynch, esta mutación de los compradores de Treasury Bonds, también está relacionada con la recuperación del rendimiento positivo de los bonos de deuda de algunos países avanzados. En julio de 2016, el 40% de los bonos soberanos tenían rendimientos menores a cero. Hoy ese porcentaje se ha reducido al 24%. Muchos inversores extranjeros han cambiado sus opciones.

Para algunos inversionistas, los bajos rendimientos permiten abaratar el financiamiento del déficit. Pero esta teoría se vuelve muy controversial, al momento que el cambio de compradores, de global a local, también viene acompañado de una disminución de las fuentes de demanda de Treasury Bonds y esto no es una buena noticia para un gobierno que necesitará de un fuerte financiamiento para su déficit fiscal.

Por ahora, los inversores extranjeros, seguirán manteniendo en sus carteras bonos de la deuda norteamericana con vencimientos a corto plazo, los bonos a 10 años o superiores no son una tentación. Por lo tanto, parece que la deuda extendida quedará, en su mayor parte, en casa. El tiempo dirá si esta es una buena o mala noticia.