La industria de la motocicleta vive una crisis en Estados Unidos, de eso no caben dudas. La producción viene en picada desde el inicio de la crisis financiera. Pero los fabricantes están buscando un nuevo segmento que ayude a recuperar las ventas. ya no serán las grandes motos que recorrían las rutas y marcaron una época en los Estados Unidos. Todo está dispuesto para que el mercado se adapte a las nuevas generaciones, con aspiraciones y deseos propios ¿Qué pasa en la industria de la motocicleta?

La industria de la motocicleta en crisis

Es cierto que, en numerosos países, la mayoría de ellos golpeados por fuertes crisis económicas, los usuarios decidieron darle a la motocicleta una oportunidad. Estos vehículos son los elegidos para reemplazar al automóvil como medio de transporte alternativo. Pequeñas, baratas y versátiles, las motocicletas empujaron al mercado.

Pero en Estados Unidos, las motos fueron, desde siempre, un símbolo de gastos discrecionales, inclusive con dificultades a la hora de financiarlas. Por eso, desde la crisis financiera, la industria de la motocicleta viene siendo golpeada duramente.

Las ventas de motocicletas cayeron, en 2009, un 41% y, luego, en el año 2010 otro 14%. Estos datos, suministrados por el Consejo de la Industria de la Motocicleta, son una prueba elocuente del estado de cosas. En el año 2016 se vendieron 371.403 nuevas unidades, la mitad de las ventas de una década atrás.

La industria de la motocicleta también se encuentra afectada por una “crisis generacional”. En el año 2003, el 25% de los poseedores de motos tenían más de 50 años, mientras que en 2014 esa cifra se elevó al 50%. Para los fabricantes es hora de cambiar.

Los millennials en la mira de los fabricantes

Los modelos portentosos que hasta hace poco exhibían fabricantes como Harley-Davidson, Honda o Kawasaki ya no seducen a las nuevas generaciones. Las motos de altas cilindradas, con motores pesados son reliquias que atesoran los viejos motociclistas.

En los últimos años, los fabricantes, han comenzado a ver un nuevo mercado, con nuevas necesidades y gustos. Debe ser por eso que la industria de la motocicleta ha puesto sus ojos en la generación millennials, jóvenes con aspiraciones de no ser atrapados por el consumo.

A este segmento está destinado un cambio trascendental en los nuevos modelos. Sobre todo, porque las expectativas de estar subidos a una moto simplemente son más largas.

Los nuevos modelos son más pequeños, más ligeros y más accesibles en el plano económico. En los últimos años, los esfuerzos de Harley-Davidson han estado destinados a esto. en 2013, la compañía presentó su modelo Street 500, con un motor de apenas 500 cc, pero respetando la línea de diseño de la marca. La Street 500 ha tenido una buena performance, 65.000 motos vendidas al año.

Kawasaki, en la misma época, puso en el mercado su modelo Ninja 300, con un diseño que respeta a al viejo modelo deportivo, pero con un motor mucho más pequeño.

Tanto Ducati como BMW están trabajando en la misma senda que sus competidores, intentando seducir a un segmento de jóvenes que pretenden un vehículo pequeño y poco ostentoso.

De la enorme generación de los baby boomers a los millennials, la industria de la motocicleta tuvo que adaptar su oferta o tener que rezar un responso a esta industria que marcó a generaciones de estadounidenses.