De acuerdo con un informe de International Data Corporation, la venta de smartphones se desaceleró en el primer trimestre de 2019. Las compañías fabricantes de teléfonos inteligentes están tratando de elaborar estrategias para enfrentar este nuevo rumbo del mercado. Los consumidores no están dispuestos a pagar por renovar las unidades que tienen pocos cambios con respecto a los que poseen. La industria viene acarreando una caída en las ventas desde finales de 2018. La batalla de aranceles puede profundizar aún más la caída.

Los usuarios ya no quieren pagar más por renovar sus smartphones

Cuando los smartphones aparecieron en el mercado, hubo una verdadera revolución en las comunicaciones y en los hábitos de los consumidores. Estos nuevos dispositivos abrieron las puertas para una nueva conectividad. Con la aparición de la tecnología 3G, en 1998, comenzó una renovación casi permanente en los dispositivos que los fabricantes diseñaban. Esta tendencia se profundizó a partir de 2008 con la llegada del 4G.

Las compañías como Apple o Samsung, a las cuales luego se sumaron las chinas Huawei y Xiaomi, batallaban año a año por ofrecer smartphones con nuevas prestaciones. Se abrió la era de las aplicaciones móviles.

Sin embargo, cada año, los nuevos productos que llegaban a los escaparates de las tiendas tenían poco de novedosos para ofrecer a sus usuarios. Claro, los precios de los nuevos modelos de smartphones eran cada vez más elevados.

Hoy, los usuarios no parecen estar muy dispuesto a pagar más por los smartphones que ofrecen pocas diferencias en sus funcionalidades a los de sus antecesores.

Un estudio de International Data Coporation dice que, en el primer trimestre de 2019, las ventas de teléfonos inteligentes se retrajeron un 6,6%, medido en términos interanuales. Pero, esta caída viene arrastrándose desde 2018. En el cuarto trimestre de ese año, la baja en las ventas fue del 4,9%.

Se buscan nuevas estrategias

Los fabricantes de smartphones se encuentran, ahora, frente a la necesidad de establecer nuevas estrategias que involucre la salida al mercado de nuevos productos.

Entre las iniciativas, Samsung intentó tomar la iniciativa con el lanzamiento del Galaxy Fold, un teléfono inteligente plegable. Pero, días antes de la presentación en sociedad, el dispositivo presentó fallas que obligaron a posponer sin fecha su lanzamiento. El nuevo Samsung iba a tener un precio de venta de 2 mil dólares.

El traspié de Samsung fue aprovechado por Huawei para anunciar la llegada al mercado de su propio smartphone plegable, a un costo de 2.600 dólares.

La llegada de la tecnología 5G es otra alternativa que los fabricantes manejan con entusiasmo. Una tecnología referida al “internet de las cosas” que, desde un dispositivo móvil se podrán manejar distintos aspectos del funcionamiento del hogar, oficinas y vehículos. En este punto se presenta otro inconveniente, las sanciones impuestas por EE. UU. a Huawei podría retrasar el lanzamiento de esta nueva tecnología. La compañía china es la principal proveedora de equipos para redes.

Es probable que, hasta que la tecnología 5G sea una realidad a escala global, los smartphones adaptados a esa tecnología no encuentren un nicho importante entre los usuarios.