El uso de tecnología robótica en almacenes y centros de distribución, no es una novedad en las operaciones logísticas. Claro que cuando se ve al robot de Amazon recorriendo los pasillos de los depósitos, la cosa cambia. Ya no estamos hablando de estanterías y racks con brazos computarizados que ponen y quitan pallets, ahora vemos a “pequeñas unidades” haciendo el trabajo de picking en los almacenes. El robot de Amazon ha empujado a otras compañías uso y desarrollo de estas nuevas tecnologías. El debate sobre el reemplazo de actividades humanas será un componente esencial de estas transformaciones.

El robot de Amazon no fue el primero

Cuando Amazon adquirió Kiva Systems, la firma Quiet Logostics ya utilizaba robots desarrollados por Kiva, en su almacén de Massachusetts. Los cambios obligaron a la empresa de logística a contratar un plantel de científicos para continuar con el uso de esta tecnología.

El resultado fue que Quiet terminó montando su propia empresa de robótica: Locus Robotics, que en el año 2016 presentó al mundo sus soluciones en robótica para almacenes, el nuevo “operario” se llama LucusBot, un competidor del robot de Amazon.

LucusBot fue utilizado, en un primer momento, en los propios almacenes de Quiet Logistics, pero luego comenzó a ser comercializado como una solución en logística para otras empresas. Hasta que, al fin, LucusBot pasó a las ligas mayores. Estos robots serán utilizados en los depósitos que DHL Supply Chain posee en Memphis, Tennessee.

Una labor colaborativa

Uno de los grandes debates es si el reemplazo de las actividades humanas por maquinas o robots no terminará convirtiéndose en un bumerang de efectos devastadores.

Desde Lucus Robotics le ponen paños fríos al debate y explican que no se trata de un reemplazo sino de una acción colaborativa entre el trabajador y LucusBot. Según cuentan y nos muestran desde la firma desarrolladora, el robot “camina” los pasillos, de acuerdo a la orden de pedido asignada, y un operario chequea el código de producto, lo retira de la estantería y se lo carga al robot que, luego irá al siguiente pasillo. Cada operario está a cargo de un área y va colocando los productos en el robot.

El crecimiento del comercio electrónico y las nuevas tecnologías en los procesos de compras ¿, han convertido al robot de Amazon en el pionero y a partir de él, nadie quiere quedarse afuera de esta carrera que incluye a desarrolladores y operadores logísticos.

La tecnología ha provocado un cambio de hábitos de compras. Hoy un cliente compra por internet y quiere su producto en un par de días. Hay que adaptarse a eso y en Amazon fueron precursores, ahora la batalla está servida.

¿Qué pasará con el empleo?

En la actualidad, existen 939.000 empleos más en los almacenes y depósitos que hace 10 años. El auge del comercio electrónico ha creado la necesidad de contar con más cantidad de brazos para la preparación de los pedidos, que ahora están conformados por una multiplicidad de productos y deben llegar directamente el hogar. Por eso, ahora todas las empresas quieren contar con el robot de Amazon y alcanzar los estándares de entrega que se están imponiendo.

Por otro lado, las previsiones señalan que, en la economía, producto de la automatización se perderán unos 25 millones de empleos en los próximos 10 años y se crearán 15 millones.

El robot de Amazon ha empujado una carrera por mejorar las operaciones logísticas de almacén, pero también ha abierto un profundo debate sobre beneficiados y perjudicados con la automatización.