La asociación entre el término burbuja y las acciones tecnológicas es inevitable, sobre todo luego del estallido del año 2000. Ahora, analistas e inversores debaten si las acciones tecnológicas siguen el mismo camino de hace 17 años. Razones no le faltan, el sector de la tecnología de índice S&P 500 se ha elevado un 23% en lo que va del año y el otro dato fuerte es que, de las 10 acciones que aportan el mayor valor de mercado, 8 corresponden a acciones tecnológicas. Pero, analicemos con detenimiento la situación.

Acciones tecnológicas: burbujas eran las de antes

Cuando iniciamos nuestro viaje al pasado y llegamos hasta los tiempos en que sitios web creados en el garaje de una vivienda, se vendían en cientos de millones de dólares, comenzamos a recordar que los rendimientos de las acciones tecnológicas eran candidatos seguros al estallido. Llegamos a ver rendimientos anualizados de más de 53%.

En 2008, la burbuja del petróleo reportaba a los poseedores de papeles de ese sector, rendimientos superiores al 31%.

Así es, los mercados bien espumosos del pasado, en nada pueden compararse con los actuales rendimientos de las acciones tecnológicas.

Para aquellos que siguen los mercados con atención, el excelente comportamiento de las acciones tecnológicas de este año tiene que ver con una recuperación de los retrasos provocados por las elecciones. Recordemos que la mayoría de las compañías que habitan en Silicon Valley no se encontraban en el mismo terreno que el presidente electo.

No son sólo las acciones tecnológicas

Mirar los rendimientos de las acciones tecnológicas en el último año sea, tal vez, una forma un tanto caprichosa para un análisis más profundo. Por el contrario, si observamos la película desde marzo de 2009 o en los últimos cinco años, veremos que el rendimiento de las tecnológicas fue del 390%, pero diversos sectores estuvieron bastante por delate de ellas.

Es cierto que hay acciones como las de Amazon que además de ser parte de las acciones tecnológicas, también intervienen en el sector minorista, distorsionando el comportamiento. De hecho, el 20% de las ganancias de este sector fueron gracias a Amazon, en momentos en que, medido desde 2009, el consumo ha bajado.

Para ser justos y precisos, el sector de la banca tradicional y los seguros han estado por delante de las acciones tecnológicas. Y esto es un hecho.

Cuando hablamos de burbujas, el principal temor es a una interrupción o un estallido. Para algunos, el temor tiene como base la enorme brecha que se ha generado entre el mejor desempeño y el peor, en el mercado bursátil, y realmente es una brecha importante, pero nada indica que debería haber una interrupción.

¿Estalla o no estalla?

Para los amantes de las estadísticas, la actual brecha entre la mejor y la peor performance es de 50 puntos porcentuales. Es la más importante desde que comenzó la recuperación del mercado, en el año 2009. Pero si nos remontamos a las épocas de la burbuja de las punto com, la brecha era de 124 puntos y, durante la burbuja del petróleo de 2008, la diferencia era 66 puntos. Para no olvidarlo, el sector de peores rendimientos en aquellos años era el inmobiliario que había comenzado su estrepitoso derrumbe.

De todos modos, una brecha de 50 puntos entre los mejores sectores y los peores, puede constituir una preocupación, pero, definitivamente, no debido a las acciones tecnológicas. El sector financiero está muy por delante de ellas.

Los problemas de los sectores de peor desempeño se ubican en telecomunicaciones, afectado por una guerra de precios y en el sector de energía, afectado por los inventarios de esquisto y los movimientos en los países de la OPEP.

¿Podemos hablar de burbuja? Sí, tal vez, pero para ello deberíamos considerar al mercado de conjunto, con el sector financiero encabezando la brecha, pero, definitivamente, hablar de altos rendimientos no es lo mismo que ver una burbuja y menos si hablamos de las acciones tecnológicas.