La reunión del Consejo de Gobernadores del Banco Central Europeo, que se realizará hoy, podría llegar a ser el reflejo de la falta de coincidencias entre los miembros respecto a políticas claves para la zona del euro. La reunión del BCE llega presidida por diferencias respecto a la política de estímulos ante la inflación creciente y el mantenimiento de los “tipos 0”. Posiblemente no haya cambios, pero Alemania continuará con su posición hostil hacia las recientes medidas del organismo presidido por Mario Draghi. La reunión del BCE se produce a pocas horas de la asunción de Donald Trump.

¿Cuáles son los puntos de conflicto?

Cuando el BCE decidió extender su política de estímulos a través de la compra de deuda pública y privada, más allá de marzo de 2017. Algunos países como Alemania pusieron en duda el éxito de esta prórroga debido a al crecimiento de la inflación.

Es que algunos países aducen la pérdida de competitividad por la política monetaria expansionista, sostenida por tasas al 0%. Sin embargo, y pese al mayor crecimiento económico de la eurozona, numerosas entidades financieras aún se encuentran con “pronósticos reservados” y un cambio de orientación podría colocar a ciertos bancos en situación terminal.

La inflación mostró un importante incremento, en el mes de diciembre, respecto a noviembre del año 2016. Pasó del 0,6% al 1,1%, sin tener en cuenta los aumentos en el rubro energía que estuvieron en el orden del 2,6%. Estos registros fueron aún más elevados en Alemania, quien encabeza la rebelión contra la extensión de los planes de estímulo. El índice inflacionario en el país germano fue del 1,7%.

En la reunión del BCE la sangre no llegará al río

Pese a la oposición de jugadores fuertes, es probable que no haya modificaciones a las políticas que ya fueron definidas en la reunión de diciembre. Para Mario Draghi, las políticas monetarias del BCE están cumpliendo sus objetivos y se hace necesario mantener la calma.

Lo cierto es que, si bien se anticipa que la reunión del BCE será ríspida, se mantendrán, al menos por ahora, las políticas de estímulo y los tipos de interés. Las expectativas están colocadas en lo que pueda pasar con la nueva administración de Donald Trump. La incertidumbre que genera la falta de definiciones respecto a las medidas que pretende adoptar Trump, obligan a todos a ser cautos. La Reserva Federal norteamericana, a través de su presidenta, Janet Yellen, ha dicho que modificará varias vence en el año los tipos de interés. La noticia no ha sorprendido a nadie.

Existe un elemento subyacente en las diferencias entre los miembros del consejo del BCE, y es que varios países deben enfrentar procesos electorales, con un importante crecimiento de los sectores que proponen una salida de la UE. Esto agita el debate que podría producirse en la reunión del BCE. Un “pacto de caballeros” podría dar como resultado, no un cambio de la orientación del BCE, pero si un compromiso de una revisión anticipada de estas políticas.