Los activos financieros italianos atraviesan fuertes turbulencias. Las declaraciones de un funcionario del parlamento de Italia sobre la necesidad de volver a “una moneda nacional” golpeó sobre los activos. El debate sobre una salida del euro y el retorno a la lira sacude la economía peninsular. Otros miembros de la coalición populista gobernante han salido a desestimar las declaraciones del funcionario. Sin embargo, los comentarios provocaron la caída del euro.

¿Salida del euro y retorno a la lira?

El presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja del parlamento italiano, Claudio Borghi, acerca de la necesidad de contar con una moneda nacional sacudieron los mercados europeos. Borghi, un declarado euroescéptico, planteó la necesidad de contar con una “moneda nacional” para superar los problemas fiscales que atraviesa el país peninsular. Nuevamente, aparece sobre la mesa el debate de la salida del euro para un retorno a la lira.

Los inversores vienen mostrando sus preocupaciones sobre la economía italiana. El proyecto presupuestario de la coalición gobernante eleva el déficit fiscal al 2,4% para 2019. El objetivo del fuerte aumento en el gasto público es financiar el conjunto de promesas electorales efectuadas por el populismo. El elevado nivel de gastos propuestos pone en duda la sustentabilidad de la deuda soberana.

Para los analistas, el debate sobre las cuestiones referidas al fuerte déficit fiscal esconde el verdadero debate de fondo. La posibilidad de la salida de la zona del euro y un regreso a la lira como moneda nacional.

Posteriormente, el propio Borghi les restó importancia a sus declaraciones sosteniendo que “no existe ninguna intención de abandonar el euro”.

Un debate que expone la vulnerabilidad del euro

A pesar de que la desmentida existió, las declaraciones del presidente de la Comisión de Presupuesto cayeron como una bomba. El rendimiento de los bonos italianos a 10 años alcanzó su mayor nivel en un año y medio. Un aumento de 10 puntos básicos dejó al rendimiento en un 3,4%. El índice bursátil FTSE MIB retrocedió un 2% y las acciones del Banco BPM tuvieron que ser detenidas luego de una caída del 5%.

Pero, el tenor de las declaraciones de Borghi se hicieron sentir en la moneda común. La posibilidad de la salida de la eurozona para un regreso a la lira hizo retroceder al euro.

Desde distintos sectores de las finanzas se comenta que existe una situación delicada que se profundizará si los funcionarios italianos continúan con declaraciones del tipo rupturistas.

El propio presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, al referirse a Italia dijo que “tenemos que hacer todo lo posible para evitar una nueva Grecia”.

De acuerdo con las agencias de calificación crediticia, Italia aún sufre un grado de subinversión. Esto conspira contra un camino hacia la recuperación. La península es, aún, uno de los países más vulnerables luego de la crisis desatada en 2008. Este mes, Italia espera las revisiones de Moody’s y S&P Global Ratings.

A medida que el Banco Central Europeo se acerca al fin de la flexibilización cuantitativa, la salud de las entidades financieras italianas estará al debate. Esto abona un delicado caldo de cultivo para las tendencias que plantean una salida de la zona del euro y un retorno a la lira.