La región conocida como Europa del Este está conformada por 18 países, 7 de los cuales se encuentran incorporados a la Eurozona, y de acuerdo con un reporte del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo va rumbo a convertir a este 2017 en el año de mayor crecimiento desde los inicios de la crisis, una década atrás. Los países de Europa del Este protagonizaron un fuerte debilitamiento de su sector financiero y una creciente deuda gubernamental, durante el desarrollo de la crisis. Ahora, el 2017 aparecería como un año de fuerte crecimiento donde los salarios han cumplido un papel central en el despegue de la región.

En Europa del Este superan los pronósticos de crecimiento

A pesar de los fuertes desequilibrios que existen entre los países más desarrollados de Europa y los de la región de Europa del Este, el crecimiento económico de estos últimos hace esperar una futura convergencia.

Este fuerte impulso de las economías de la región ha obligado al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo a replantear sus expectativas de crecimiento para cada uno de los países de Europa del Este.

El banco ha modificado sus expectativas para Polonia. En mayo había pronosticado un crecimiento del 3,2% y ahora lo ha elevado al 4,1% para el año 2017. Lo mismo ocurre con Rumania que pasó de un pronóstico del 4% al 5,3%.

El papel de los salarios en el crecimiento

A diferencia de lo que puede observarse en los países más desarrollados, el importante salto en los salarios es producto de este crecimiento y al mismo tiempo su base. Una sinergia entre salarios y crecimiento ha sido la clave. La región de Europa del Este se caracteriza por sus bajos salarios y los analistas aclaran que no se han perdido puestos de trabajo de ingresos medios.

El mayor desafío que enfrentan los países de esa parte de Europa está vinculado con el envejecimiento de la población. Los jóvenes y profesionales más calificados abandonan los países para buscar mejores oportunidades en Alemania y Gran Bretaña.

La pérdida constante de mano de obra calificado puede, en un futuro inmediato, convertirse en un freno para el proceso de crecimiento económico.

La inflación en Europa del Este

Las previsiones respecto a la evolución de los precios al consumidor en los países de Europa del Este hablan de un aumento de acuerdo con el BERD. Sin embargo, la tasa de inflación aún se mantiene por debajo de los objetivos de los bancos centrales de cada país de la región.

El Banco Nacional de Rumania aumento una de sus tasas de referencia, por segundo mes consecutivo. Pero, la mayoría de los países de Europa Oriental han preferido demorar las decisiones respecto a las tasas, a la espera de los efectos que podría tener la decisión del Banco Central Europeo de reducir su programa de compra de bonos.

Los riesgos que enfrenta el crecimiento

Para el BERD, el crecimiento acelerado de los países de Europa del Este deberá sortear numerosos obstáculos como son las fuertes tensiones geopolíticas que existen en la región, el crecimiento de los partidarios de políticas populistas y separatistas respecto a la EU en los países centrales.

También observó una dependencia excesiva del crecimiento con fuentes de crecimiento vinculadas con China.

No obstante, el BERD modificó de forma radical las perspectivas de crecimiento en Turquía de un 2,6% a un 5,1%.

Con respecto a Rusia, el banco habla de una leve recuperación de la economía, del orden del 1,8% para este año y un 1,7% para el siguiente. Pero, al mismo tiempo advierte que sin reformas significativas, las perspectivas de Rusia son muy deficientes a mediano plazo.

Las causas hay que buscarlas en una infraestructura obsoleta, bajas inversiones y una gran debilidad institucional.

El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo invierte en la mayoría de los países de Europa del Este, pero dejó de hacerlo en Rusia en 2014 como parte del programa de sanciones por la anexión de Crimea.

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