Luego de dos días de reunión, en Beijing, los representantes comerciales de Estados Unidos y China no lograron avances significativos. La delegación norteamericana, encabezada por Steven Mnuchin, retornó al país. Pese al hermetismo con relación a la prensa, pudo saberse que sólo existe el compromiso de continuar con las reuniones. La falta de avance lleva incertidumbre a los mercados financieros y las posibilidades de una guerra comercial están más cercanas. Para los analistas, los años de desacople comercial entre Estados Unidos y China no se podrán sortear en una reunión.

Estados Unidos y China con la vara muy alta

La reunión que mantuvieron representantes de Estados Unidos y China parece no haber producido avances significativos en el conflicto comercial que enfrenta a la primera y la segunda de las economías mundiales. La agencia oficial de noticias chinas, Xinhua, reconoció que existen grandes diferencias y que los acuerdos fueron muy limitados.

Es cierto que nadie esperaba de esta primera reunión una verdadera salida consensuada al problema de los aranceles y del déficit comercial que Estados Unidos tiene con China. Pero, uno de los mayores obstáculos ha sido las demandas iniciales establecidas por cada país.

Estados Unidos, cuya delegación estuvo encabezada por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, expresó los siguientes reclamos: Reducción, por parte de China, del apoyo a la industria de alta tecnología. Permitir a las empresas norteamericanas acceder a los mercados chinos sin discriminaciones. Que China reduzca el déficit comercial a 200 mil millones de dólares para 2020. También se le reclamó al país asiático que abandone los reclamos en la OMC.

En el caso de China, que estuvo representada por el viceprimer ministro Liu He, los reclamos fueron: que Estados Unidos detenga las investigaciones sobre abusos sobre la propiedad intelectual. Que elimine los aranceles del 25% sobre productos chinos. Otra de las solicitudes fue que Estados Unidos abra el mercado de pagos electrónicos a China y habilite a China International Capital Corp.

La reunión, de antemano, estaba marcada por las infranqueables trincheras que ambos bandos habían establecido. Las posibilidades de que la reunión fracasara estaban definidas antes de comenzar.

¿Y la Guerra Comercial?

Los mercados financieros siguieron con atención la falta de avances en la reunión. Las agencias de noticias de China sólo se limitaron a difundir los comunicados oficiales emitidos por el gobierno y existió una prohibición para publicar cualquier otra información por fuera de eso. Los reporteros extranjeros, que se encontraban apostados en el hotel de la delegación de Estados Unidos, fueron evitados por ésta.

Ahora, todos esperan ver cómo cada una de las partes mueve sus piezas. Ambas naciones agitan el fantasma de la guerra comercial. Pero, saben que sería un verdadero desatino para todo el comercio mundial. Para la mayoría de los analistas habrá que esperar para ver humo blanco. Mientras tanto, los mercados financieros sumarán elementos de incertidumbre y estarán expuestos a fuertes movimientos.