Los diferentes turnos electorales que se vienen desarrollando en los países miembros de la Unión Europea han concitado la atención de analistas, funcionarios y mercados de todo el mundo. La principal preocupación es que la ola populista de derecha, amenace la integridad de la UE. En este cuadro de tensiones políticas, han pasado desapercibidas las elecciones en Bulgaria, que se llevaran a cabo este domingo. Lejos de la atención de los principales analistas, el resultado electoral puede ser una enorme posibilidad para que el gobierno de Putin instale una “cabeza de playa” en la Unión Europea.

¿Qué está en juego en las elecciones en Bulgaria?

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que Bulgaria es uno de los eslabones más débiles de la Unión Europea y de la OTAN – que también integra -. Es el país más pobre de la Eurozona, su ubicación geopolítica la coloca en constantes choques con Turquía y una parte importante de la población considera a Moscú como un aliado más interesante que los países de la unión.

Las elecciones en Bulgaria se disputarán entre dos candidatos que han demostrado coincidir en muchos puntos. De un lado el GERB, conservador y populista de derecha; y del otro, el Partido Socialista. Ambas formaciones coinciden en estrechar vínculos con el gobierno de Putin.

La candidata socialista ha señalado que, en caso de acceder a la presidencia, Bulgaria hará uso de su poder de veto en el parlamento europeo ante las sanciones impuestas a Rusia.

El gobierno turco de Tayip Erdogán también está jugando su partido y, aunque lo niega, está instando a la población turca que vive en Bulgaria y que representa el 8,8% del electorado, a votar por el Gerb.

Putin en las Elecciones en Búlgaras

El interés de los dos principales candidatos en mejorar las relaciones con el gobierno de Moscú, son bastante claras. De un lado, existe una marcada decepción por parte de la población búlgara por la actual pertenencia al bloque de la Unión Europea y sobre todo de la Otan. Pero, el otro costado importante es que, Bulgaria recibe el 90% de la energía que consume desde Rusia.

Aunque los dos candidatos han expresado su pertenencia y lealtad a la Unión Europea han sido bastante claros al sostener que trabajarán por mejorar las relaciones comerciales y políticas con Rusia. La candidata del partido socialista ha sido la más clara en este sentido, mientras que el Gerb habla de relaciones pragmáticas con Moscú.

Para Bulgaria, un aliado como Rusia, aliviaría las profundas tensiones fronterizas con Turquía, que impulsa solapadamente, posiciones secesionistas entre la etnia turca que habita las fronteras de ambos países.

Tanto el Gerb como el Partido Socialista Búlgaro han prometido elevar la jubilación mínima que se encuentra hoy en 150 euros. Lo mismo con los salarios que están por debajo de los 250 euros.

Las elecciones en Bulgaria no han estado en el centro del escenario, pero seguramente desde Moscú son seguidas con atención. La posibilidad de contar con un aliado dentro de la propia Otan y de la UE, es un bocado bastante apetecible para Vladimir Putin.

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