La guerra comercial entre Estados Unidos y China está generando sus propias consecuencias en el mercado Forex. Los aranceles que ambos países han dispuestos para las importaciones han hecho crecer los niveles de volatilidad y la incertidumbre. En ese escenario el dólar ha dejado mal parados a aquellos que llevaron sus apuestas al comercio en corto. Por otro lado, las monedas de mercados emergentes están perdiendo terreno a medida que las economías de esos países se deterioran. Un nuevo cambio en el comercio de divisas es otra de las implicancias de una guerra comercial que no parece tener fin.

El dólar corto ya no es una opción

A medida que los efectos de la guerra comercial comienzan a hacer mella en las economías regionales, los inversores vuelven su mirada al dólar y lo elijen como activo de refugio. Desde que Donald Trump dispuso un nuevo incremento a los aranceles a productos chinos, la moneda norteamericana ha alcanzado su máximo valor en el año.

Atrás quedaron aquellos que hicieron sus apuestas en corto sobre el dólar. Sobre todos aquellos que apostaron a las monedas de mercados emergentes. Estas divisas han sido las primeras sacrificadas en el altar de la guerra comercial. El rand sudafricano y el dólar taiwanés ya no son un atractivo. Lo mismo ocurre con el real brasilero. Otras divisas, con mucha menos suerte, se han derrumbado como la lira turca y el peso argentino.

El deterioro de las monedas de mercados emergentes está íntimamente relacionado con una fuerte contracción de las economías de esos países.

Sin embargo, entre las operaciones del mercado Forex, el yen japonés continúa siendo el preferido, por encima del dólar norteamericano. Las fuertes oscilaciones provocadas por el conflicto de aranceles podrían minar, también, el poder de la divisa estadounidense.

Los mercados emergentes ven cómo crujen sus divisas

Con la escalada de la guerra comercial, se acrecientan las posibilidades de un deterioro de la economía china. El país asiático es uno de los principales receptores de productos de países emergentes, en especial de materias primas.

Países como Argentina y Brasil se encuentran entre los principales proveedores de soja a China. El precio de este commoditie se ha reducido considerablemente desde el inicio de la guerra comercial. Por este motivo, estos países sufren una merma en el ingreso de divisas.

Por otro lado, el aumento del dólar ha provocado un salto en los niveles de endeudamiento de los mercados emergentes. Esto profundiza la salida de divisas, deteriorando aún más el valor de sus monedas.

Lo cierto es que las monedas de los mercados emergentes se habían convertido en un atractivo para un comercio con el dólar en corto. Este comercio ha visto, en lo que va de 2019, desvanecerse sus ganancias.

Los traders del mercado Forex deberán buscar nuevas alternativas con un dólar en alza. Aunque, aún queda la esperanza para las economías emergentes de que la Reserva Federal cambie de rumbo su política de tasas, evitando un derrumbe mayor de las monedas de esos mercados.