El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva por medio de la cual dispone elevar de manera drástica los aranceles a productos importados de China por un valor de 50 mil millones de dólares. La medida fue comunicada por el propio Trump y abre la puerta para el inicio de una abierta guerra comercial entre las dos principales economías mundiales. El índice Dow Jones se derrumbó más de 700 puntos, un 2,94%, apenas se conoció la noticia. El S&P 500 cae un 2,52%. Funcionarios del gobierno chino han respondido con dureza.

Cae el Dow Jones ante el peligro de una guerra comercial

La orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump es, posiblemente, la más audaz decisión que ha encarado la administración. La Casa Blanca acaba de disponer elevar los aranceles a un conjunto de productos importados de China que constituyen unos 50 mil millones de dólares en importaciones. El objetivo del gobierno es revertir el déficit comercial con el gigante asiático e impulsar la producción nacional.

La medida adoptada por el gobierno norteamericano fue firmada este jueves y en un plazo de 15 días la USTR deberá elevar un listado de productos chinos que sufrirán un incremento en los aranceles.

Los productos deberán pagar un arancel del 25% y el listado según se ha podido saber, incluirá tecnología, material aeroespacial, información y comunicaciones. Esto llevó a que las acciones de Boeing se llevaran la peor parte en los mercados bursátiles y cayeran un 5%.

Durante la conferencia de prensa en la que Donald Trump anunció los nuevos aranceles a la producción china, aseguró que, además del déficit comercial, existe una grave situación de robo de la propiedad intelectual de Estados Unidos por parte de empresas chinas.

China le responde a Donald Trump

«Si alguien trata de imponernos una guerra comercial, ciertamente lucharemos y tomaremos represalias. Si la gente quiere jugar duro, jugaremos duro con ellos y veremos quién durará más «. Con estas palabras, el embajador de China en los Estados Unidos, Cui Tiankai, respondió a la medida asumida por el gobierno norteamericano. Para luego concluir: «No queremos una guerra comercial, pero no le tememos».

Algunos analistas sostienen que la respuesta del gobierno chino podría no ser tan dura como se espera, dando la posibilidad de volver atrás a ambas naciones en la disputa. Sin embargo, los mismos analistas creen que la guerra comercial podría escalar con facilidad.

Desde diferentes estamentos políticos del mundo se ha cuestionado la medida adoptada por Donald Trump y advierten que una guerra comercial con China podría barrer la recuperación global que se está viviendo.

La FED toma posición

Históricamente, la Reserva Federal ha guardado silencio respecto a las políticas comerciales de los diferentes gobiernos. No obstante, Jerome Powell ha sostenido que entre los funcionarios de la FED existe una preocupación por el giro que puedan tomar los acontecimientos comerciales y que han recibido comentarios de incertidumbre por parte de sectores del empresariado norteamericano.

Walmart y Amazon han hecho saber que los aranceles a los productos chinos podrían tener un fuerte impacto para los consumidores estadounidenses.

Si bien las instrucciones impartidas por el presidente Trump establece un período de 30 días para negociar con China, las acciones podrían escalar una profunda guerra comercial entre ambas naciones que arrastrará al consenso económico global y, seguramente, ninguna de las dos naciones saldrá beneficiada.