El presidente norteamericano, Donald Trump, decidió tomar un camino menos conflictivo para resolver los problemas de las inversiones chinas. Sobre todo, aquellas vinculadas con la tecnología. Estados Unidos acusa a China de robar propiedad intelectual estadounidense y había optado por ponerle un freno a las inversiones chinas. Los mercados bursátiles habían reaccionado negativamente. El cambio de orientación de la Casa Blanca trajo tranquilidad a los paneles de acciones que suben este miércoles. El presidente Trump optó por impulsar una ley donde la política de control de las inversiones extranjeras estará en manos del Congreso.

Las inversiones chinas ahora pasarán por el Congreso

Cuando la jornada del miércoles hacía prever una nueva caída de las acciones globales de la mano de las tensiones comerciales, Donald Trump decidió suavizar su política y trasladó el problema de las inversiones chinas al Congreso de los Estados Unidos.

Un proyecto de ley, impulsado por la Casa Blanca, propone la creación de un Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos – CFIUS, por sus siglas en inglés – que tendrá como función abordar los problemas surgidos a partir de las inversiones de empresas extranjeras, sin afectar el clima de inversión.

La noticia actuó como un bálsamo para las acciones norteamericanas, que comenzaron a recuperarse apenas conocida la información. El Dow Jones Industrial Average saca ventajas y sube un 1,09%. El S&P 500 aumenta un 0,70% y, finalmente, el Nasdaq trepa un 0,50%.

La tranquilidad, por la medida impulsada por la Casa Blanca, alcanzó al cierre de los mercados europeos, y el Stoxx Europe 600 trepó un 1,34%. El DAX alemán se apreció un 1,50%. El CAC de Francia lo hizo un 1,51%, y el FTSE 100, un 1,22%.

El cambio de frente de Donald Trump que saludaron los mercados

Fiel a su figura frontal, Donald Trump se había inclinado inicialmente por la aplicación de una antigua ley que facultaba a los presidentes norteamericanos a poner freno a las inversiones extranjeras que fueran consideradas de riesgo para la seguridad nacional. Trump venía acusando a China de robar propiedad intelectual, fundamentalmente en el sector de tecnología crítica.

En el debate sobre qué hacer con las inversiones chinas, terminó prevaleciendo la posición de Steven Mnuchin, secretario del Tesoro. Partidario de acciones menos confrontativas para abordar el problema del robo de propiedad intelectual.

Mnuchin considera que el proyecto que hoy se está impulsando, permite proteger las joyas de la corona sin afectar el normal desarrollo de las relaciones comerciales.

Las inversiones chinas aún estarán bajo el profundo escrutinio del gobierno norteamericano y, posiblemente haya un enfriamiento de los niveles de inversión de ese país en Estados Unidos. Sin embargo, la nueva ley trae tranquilidad a los inversores y los mercados reaccionaron positivamente.