Una semana más que preocupante para los directivos y para los inversores de Facebook. Una combinación de sucesos negativos ha puesto a la principal red social del mundo bajo el escrutinio público. La transmisión en vivo, a través de un Facebook Live, de la masacre de Christchurch en Nueva Zelanda, provocó un intenso debate sobre el control en tiempo de real de las publicaciones. Pero, no todo termina en este hecho horroroso. La caída de los servicios de la red y de sus empresas controladas desató el enojo de usuarios y anunciantes. Y para completar el cuadro caótico de una semana olvidable, dos de sus principales directivos anunciaron su salida de la compañía por diferencias con Mark Zuckerberg. Mientras tanto, las acciones siguen mostrando el mal momento que atraviesa Facebook.

Facebook se cuela en la campaña electoral de Estados Unidos

Aunque aún falta más de un año y medio para las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, los principales anotados en la carrera a la Casa Blanca han tomado a Facebook y otros gigantes tecnológicos como centro de sus campañas.

El caso más destacado es el de la senadora demócrata Elizabeth Warren, que aspira a desembarcar en el Salón Oval. La legisladora salió al ruedo con la propuesta de desmembrar Facebook y otras compañías del mercado como Google y Amazon. Hizo su propuesta a través de anuncios y posts en la propia red para estimular el debate.

Facebook no tuvo mejor idea que retirar los anuncios. Esto reforzó la posición de Warren que sostuvo “¿Te intriga por qué creo que Facebook tiene demasiado poder? Empecemos por su capacidad para frenar el debate sobre si Facebook tiene demasiado poder”. En retirada, la red social debió colgar nuevamente los anuncios.

Así comenzaba una difícil semana para Facebook.

Salidas de servicio y renuncias

El miércoles 13 de marzo, Facebook y sus empresas controladas – Instagram, WhatsApp y Messenger – sufrieron la falla de servicio más prolongada de su historia. Los problemas para navegar, publicar y comunicarse para los usuarios se extendieron hasta el jueves.

La compañía adjudicó los inconvenientes a un cambio en la configuración de sus servidores. Pero nada satisfizo el enojo de los usuarios que se expresaron de forma negativa en otras redes. También los anunciantes se vieron perjudicados cuando sus campañas no llegaron a sus públicos segmentados.

Los inconvenientes fueron corregidos a tiempo para que los usuarios se enteraran que uno de los hombres icónicos de Facebook dejaba la compañía. Chris Cox, con 13 años en la empresa, y responsable del feed de noticias de la red, deja de ser parte del equipo de Zuckerberg.

Al mismo tiempo, se anunciaba que Chris Daniels, quien fuera responsable de WhatsApp, también abandona el barco.

La masacre de Nueva Zelanda

El viernes 15 de marzo, Facebook recibió un fuerte golpe al mentón del cual será difícil recuperarse. Un ataque racista y xenófobo acabó con la vida de 50 personas en dos mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda. El asesino transmitió la masacre en vivo a través de un Facebook Live.

La compañía careció de los reflejos necesarios para que las imágenes no se viralizaran. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el ataque se produjo luego de que el asesino publicara un manifiesto de profundo contenido racista en la red.

A través de un comunicado, Facebook informó que logró evitar más de 1 millón de subidas del vídeo. Sin embargo, se supo que 300 mil copias con las imágenes de la masacre de Nueva Zelanda llegaron al feed de noticias.

El gobierno de Nueva Zelanda ha solicitado una reunión con los principales directivos de la red social.

¿Qué pasará ahora?

Los problemas vienen asechando a Facebook. Sus inconvenientes para la protección de datos personales y el control del contenido que se divulga en la red son cada vez más evidentes. Desde los sucesos de Cambridge Analytica, pasando por el contenido falso e inapropiado, los problemas no han dejado de perseguir a Zuckerberg.

La compañía ha contratado a miles de personas para controlar de forma individual el contenido. Pero, parece que nada de esto da resultados.

Como la otra cara de una moneda, los ingresos por publicidad de Facebook siguen en aumento. Las agencias confían en que las plataformas digitales ofrecen mejores posibilidades para sus clientes.

A pesar de ello, el precio de las acciones de Facebook ha retrocedió un 10,32% en un año. El viernes, luego de la masacre de Nueva Zelanda, las acciones perdieron un 2,5%.

Los inversores, que se habían mostrado tolerantes ante las noticias negativas que afectaban la empresa, podrían comenzar a cambiar de opinión.

Pero, el desafío que deberá afrontar Facebook vale también para gigantes como Alphabet y Amazon. Las esquirlas llegan a todo el universo tecnológico.