Por quinto día consecutivo, los indicadores bursátiles de Wall Street exhibieron el rojo en sus pantallas. Las acciones norteamericanas no logran recuperarse de una combinación de factores que impulsan a los inversores a las ventas. Los mercados bursátiles de Estados Unidos están transitando el mismo camino que la mayoría de los índices del mundo. Los reportes de ganancias no están colaborando y ahora, se espera que las grandes compañías ayuden en la recuperación. Los activos de refugio se fortalecen ante la incertidumbre. Suben los bonos del Tesoro, el oro y el yen.

¿Qué pasa con las acciones norteamericanas?

Los cinco días de bajas consecutivas en los índices bursátiles de Wall Street reflejan el estado de ánimo de los inversores. Una combinación de factores ha llevado a los inversores a reducir sus opciones de riesgo y buscar activos más seguros.

Los reportes de ganancias correspondientes al tercer trimestre empiezan a generar la idea de que el crecimiento de las empresas está llegando a un techo. Caterpillar, luego de reportar aumentos en sus materias primas acumula una caída del 11% en los precios de sus acciones. Por su parte, 3M redujo sus proyecciones impulsando una venta que se tradujo en una baja del 8%.

Ahora, las acciones norteamericanas esperan por los reportes de empresas como Amazon o Microsoft colaboren en la recuperación o, terminen confirmando los temores de que los mercados bursátiles ya dieron todo de sí.

Este martes, el índice Dow Jones llegó a retroceder hasta un 2,2% para luego recuperarse y quedar con una baja del 0,38%. Los reportes positivos de McDonald’s y Verizon superando las expectativas apoyaron el rebote.

Por su parte, el S&P 500 registra una baja del 0,53% y el Nasdaq retrocede un 0,54%. Junto a los decepcionantes reportes de ganancias, las previsiones de una desaceleración de la economía global y los efectos de la guerra comercial alimentan los temores de los inversores.

La jornada también mostró como los mercados asiáticos se movían en baja, luego de los resultados positivos de la jornada anterior. Lo mismo ocurrió en Europa, donde el índice Stoxx Europe 600 cayó un 1,54%. Los magros resultados de Renault y de algunas compañías tecnológicas contribuyeron a la baja. El indicador más golpeado fue el DAX alemán que retrocedió un 2,17%.

En busca de un refugio

Entre los inversores existe una aversión al riesgo. Si la Reserva Federal continúa con su programa de aumento de tasas, el aumento del costo de endeudamiento puede opacar los futuros resultados.

Es probable que, a estas alturas, los planes del banco central norteamericano entre colisión con las expectativas sobre las acciones norteamericanas. Los funcionarios dirigidos por Jerome Powell siguen apostando a un cuarto aumento de la tasa de referencia. Para algunos analistas, las bajas en las acciones son una corrección en un mercado que se encuentra “inflado”.

Pero, se trate de una corrección o no de las acciones norteamericanas, los inversores venden y buscan tierras más cálidas y aguas más calmas.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años retrocedió ocho puntos básicos y se ubicó en 3,12%. El oro registró una suba en el precio de la onza del 0,8% y quedó en 1.232,21 dólares. Por su parte, el yen japonés se apreció un 0,6% respecto al dólar. Así se comportaron los activos de refugio, a mientras los paneles de acciones norteamericanas retrocedían.