El consumidor común del Reino Unido no es un fanático de las publicaciones especializadas en economía. A pesar del moderado optimismo que existe en los mercados, de cara a las elecciones del 12 de diciembre, los consumidores están expresando sus temores por el Brexit. Así lo demuestra una repentina caída de las ventas minoristas durante el mes de octubre. Las compras de los consumidores han desahuciado los análisis previos que esperaban una suba del 0,2%. De esta manera, las ventas minoristas han acumulado el trimestre más débil del último año y medio.

Ventas minoristas sin el optimismo de los mercados financieros

Hace pocos días, señalábamos en estas mismas páginas que la mayoría de los escenarios poselectorales eran favorables para los mercados y para la libra esterlina.

Al parecer, los consumidores del Reino Unido no comparten el optimismo de los mercados financieros. La Oficina Nacional de Estadísticas informó este jueves que las ventas minoristas retrocedieron un 0,1% en el intermensual, durante octubre. Si eliminamos los combustibles para vehículos – ventas subyacentes -, la caída es del 0,3%.

El dato dejó descolocados a los economistas que habían previsto que las ventas minoristas crecerían, en octubre, un 0,2%. Más allá de las especulaciones por los resultados electorales, la realidad se hace presente en forma de números. Esta realidad nos indica que el ciudadano británico sí está preocupado por el Brexit y toma sus recaudos.

En el trimestre agosto-octubre, las ventas minoristas acumularon una suba del 0,2%. El registro más débil en 18 meses. En tanto, las ventas subyacentes del trimestre, comparadas con el mismo período del año anterior, subieron un 2,7%, frente una proyección del 3,4% esperado.

Los datos que preocupan

La caída de las ventas minoristas en el mes de octubre se produjo en la mayoría de los canales de ventas, salvo en los grandes almacenes. Estos últimos registraron un leve crecimiento, impulsado por un adelantamiento de las promociones navideñas.

Las ventas de alimentos se contrajeron un 0,2%, lo que indica no solo temor, sino una pérdida real de la capacidad de compra de los consumidores. La venta de electrodomésticos se retrajo un 1,3%.

En octubre, sí se detectó un crecimiento de las compras online. Estas representaron el 19,2% del total de ventas minoristas.

Desde que el Brexit se convirtió en un problema de Estado, luego del referéndum, el gasto de los consumidores significó un fuerte sostén para la economía británica. Las ventas minoristas evitaron que el Reino Unido entrara en recesión. Pero, al parecer, los consumidores están temerosos de lo que pueda pasar en el período que va del 12 de diciembre al 31 de enero de 2020.

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