El Parlamento Británico respaldó este jueves una moción de Theresa May para solicitar la postergación del Brexit hasta lograr un acuerdo consensuado. Con este triunfo, la primera ministro del Reino Unido logra morigerar los efectos de dos derrotas anteriores ante los legisladores británicos. A pesar de ello, está vigente el plazo para que Theresa May presente un nuevo proyecto de acuerdo el 20 de marzo ante el parlamento. El resultado trae alivio a la crisis política que se desarrolla hacia el interior del Reino Unido.

Un retraso del Brexit para tomar oxígeno

El 29 de marzo es la fecha clave en que debería concretarse la separación del Reino Unido de la Unión Europea. Hasta ahora, el gobierno conducido por Theresa May no había logrado respaldo parlamentario para un brexit con acuerdo de partes. En dos oportunidades, los proyectos presentados por el gobierno fueron rechazados por el Parlamento Británico. La última vez fue hace solo 48 horas.

Este jueves, May logró el voto mayoritario de los legisladores para solicitar a la Comisión Europea una postergación de la fecha de salida. El plazo solicitado será para el 30 de junio de este año. El resultado de la votación fue de 412 votos a favor de la postergación, y de 202 en contra.

Además, Theresa May logró derrotar una moción para que sea el Parlamento Británico el encargado de conducir las negociaciones por el Brexit. Una doble victoria a la que May no estaba acostumbrada. Aunque aquí, la propuesta realizada por Hilary Benn fue derrotada por escaso margen: 314 votos en contra y 312 a favor.

El camino que deberá recorrer Theresa May

La victoria de este jueves le permite a Theresa May ganar tiempo para nuevas negociaciones. No solo con los representantes de la Unión Europea, sino con los parlamentarios británicos.

La votación no borra el hecho de que la primera ministro deberá presentar el 20 de marzo una nueva propuesta de acuerdo para el brexit. Antes de eso, deberá negociar con la Comisión Europea.

Desde la Unión Europea han señalado que están dispuesto a considerar una postergación de la vigencia del brexit. Pero, aquí las opiniones también están divididas. Algunos gobierno y funcionarios europeos sostienen que el Reino Unido deberá ofrecer una “prueba de amor” que justifique la postergación.

A esta altura, nadie puede negar la capacidad de Theresa May de moverse en escenarios adversos. Luego de dos derrotas, logró emerger como el Ave Fénix. Pero, acá no hay cheques en blanco. Por lo pronto, los mercados financieros respirarán aliviados al ver que un brexit duro se aleja momentáneamente.

La Unión Europea tampoco está en condiciones de tirar demasiado de la soga. Sabe que un brexit duro podría alimentar las tendencias populistas y secesionistas que anidan en el interior de algunas naciones.

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