Los datos de la economía mundial son cada vez más preocupantes. Europa transita una fuerte caída en la producción industrial y la inflación está lejos del objetivo del 2%. Alemania, a partir de su producción automotriz, encabeza el deterioro industrial. Pero, los alcances de la desaceleración económica ya están llegando a los datos de la economía norteamericana. En este cuadro de situación, los bonos gubernamentales de las principales economías del mundo se están valorizando más allá de lo previsto. Los rendimientos se encuentran en los niveles de la crisis de 2008. Algunos analistas ya coinciden en sostener que las políticas monetarias no son suficientes para apagar estos incendios.

Cuando los bonos gubernamentales hablan

Las principales economías del mundo ya comienzan a mostrar signos de una economía en recesión, y los bonos gubernamentales se han convertido en la alarma de la próxima recesión. Los títulos de deuda del gobierno alemán y los bonos del Tesoro en EE. UU. muestran niveles de rendimientos históricamente bajos.

Lo que está ocurriendo es que los inversores no están dispuestos a correr riesgos innecesarios. Los datos de la economía son concluyentes, al menos por ahora. Los inversores parecen más dispuestos a financiar a los gobiernos, aún con bajas ganancias, antes que lanzarse a la pileta por activos de riesgo.

La producción industrial europea continúa en baja, principalmente la alemana. La inflación no parece irrumpir en el escenario económico. Pese a los estímulos, el Banco Central Europeo no logra que el índice de precios despegue. En Europa, los bonos gubernamentales se han convertido en favoritos.

¿Y en Estados Unidos?

Hace solo unos meses, Estados Unidos hacía gala de indicadores que parecían ir a contramano de la Unión Europea. El mercado laboral aparecía sólido. La inflación, sin destacarse, parecía acercarse al objetivo. Pero hoy, los bonos gubernamentales están mostrando otro rostro. En los últimos tres meses, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años ha caído 30 puntos básicos.

La desaceleración económica a nivel global y la guerra de aranceles están haciendo su trabajo subterráneo y los indicadores ya no son lo que eran.

La industria automotriz norteamericana muestra signos más débiles de lo esperado. Por otro lado, un informe sobre las nóminas en el sector privado muestra que el mercado laboral se está enfriando. Los economistas esperan los datos del viernes del Departamento de Trabajo.

La Reserva Federal ya realizó dos recortes de su tasa de referencia, y se encamina a un tercero. Pero, para los analistas, las políticas monetarias ya no son suficientes para reorientar la economía.

El precio de los bonos gubernamentales continúa en ascenso. Y, por si algo le faltaba a esta situación, el Brexit sumará más problemas al intrincado futuro económico, tanto del Reino Unido como de la Unión Europea.

Este miércoles, el rendimiento de los Bonos del Tesoro a 10 años se ubicó en el 1,53%, cayendo seis puntos básicos. Para los bonos a 2 años el rendimiento es del 1,39%, nueve puntos menos que en la jornada anterior.

En Alemania, el rendimiento de los bonos gubernamentales a 10 años resignó 5 puntos básicos y se ubicó en -0,60%.

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