A medida que se acercan tiempos de definiciones en el divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea, las preocupaciones se centran en la capacidad que tendrán los bancos de resistir un brexit duro. El Banco de Inglaterra sometió a las siete principales entidades bancarias a una prueba de estrés y, a su criterio, casi todos se encuentran en una situación de fortaleza que les permite enfrentar un brexit en las peores condiciones. Barclays y el Royal Bank of Scotland no pasaron la prueba.

El Banco de Inglaterra da su aprobación

El banco central del Reino Unido sometió a los siete bancos más importantes del sistema financiero de ese país a una prueba de estrés, para medir su capacidad de resistencia ante un brexit que se presenta duro y desordenado. Además, el test del Banco de Inglaterra sirvió para poner a prueba las medidas adoptadas desde fines de 2016, destinadas a reforzar el capital.

Cinco de los siete bancos examinados lograron pasar la prueba con éxito. Bajo el umbral de riesgo sistémico quedaron atrapados Barclays Plc y Royal Bank of Scotland Group Plc. Sin embargo, el BOE admitió que estas entidades no necesitarán reforzar su capital ante un riesgo sistémico.

La prueba de estrés tiene como objetivo determinar la solidez del sistema financiero y su capacidad para continuar apoyando la economía en un escenario de riesgos macroeconómicos. En este caso, el Banco de Inglaterra simuló una caída del 4,7% de la producción nacional, una baja del 27% en la cotización de la libra esterlina y un derrumbe de los precios inmobiliarios. Si bien, las medidas no están vinculadas directamente con lo que podría ocurrir ante un brexit duro, someten a tensión a las entidades.

El resultado, según el BOE, es que «el sistema bancario del Reino Unido podrá seguir apoyando la economía ante un brexit desordenado».

Aprobados y aplazados ante un eventual brexit duro

Las entidades que lograron superar de manera exitosa la prueba de estrés dispuesta por el Banco de Inglaterra fueron: HSBC Holding Plc, Lloyds Banking Group Plc, Nationwide Building Society, Santander U.K. Plc y Standard Chartered Plc.

Quedaron en el camino las dos entidades ya mencionadas, donde Barclays quedó en su puntaje por debajo del nivel deseado para el capital ordinario Tier 1 y el ratio de apalancamiento Tier 1. Por su parte, el Royal Bank of Scotland quedó con un puntaje por debajo de la referencia sistémica en el CET1.

Una vez finalizado el test, el Banco de Inglaterra informó que ambas entidades, luego de los resultados, no están obligados a presentar un nuevo plan de reforzamiento de capital. En el caso de Barclays, la emisión de deuda AT1 por 2.500 millones de libras y la venta de su participación en Barclays Africa Group , son consideradas como suficientes, desde su instrumentación en 2016.

De conjunto, las siete entidades analizadas por el BOE perdieron 50 mil millones de libras – en el escenario simulado – y todos los bancos dejaron de pagar dividendos, bonificaciones y cupones de la deuda Nivel 1. Hace una década, una situación de estas características hubiera hundido a los bancos.

Las previsiones del Banco de Inglaterra

La entidad presidida por Marc Carney informó que continuará con su plan de aumentar el colchón de capital anticíclico al 1%. El objetivo es llegar a un capital de 11.400 millones de libras para enfrentar un brexit desordenado, sin acuerdos comerciales y una eventual recesión a nivel global.

El Banco de Inglaterra no quiere sorpresas frente al Brexit y espera no repetir lo ocurrido con la crisis financiera de 2008 que golpeó al sistema bancario del Reino Unido en la línea de flotación.