Fue gracias a la tecnología que se pudo tener acceso a las imágenes más gráficas de una parte de la economía norteamericana: el retroceso de los centros comerciales en Estados Unidos. Conocidos popularmente como “malls”, estos íconos del consumo fueron fotografiados por el satélite de la compañía Orbital Insight y se descubrió, a partir de las imágenes de sus estacionamientos cómo ya no concitaban la atención de los consumidores norteamericanos.

La tecnología sepulta a los centros comerciales en Estados Unidos

Durante el mes de noviembre, una serie de fotografías obtenidas por el satélite de la firma Orbital Insight ponía al descubierto en pleno receso por el Día de Acción de Gracias que los centros comerciales en Estados Unidos mostraban un 50% menos de autos estacionados que unos años atrás.

Con estas imágenes el JPMorgan & Chase – cliente de Orbital Insight – se apresuró a publicar un informe demoledor sobre el destino de los centros comerciales. En él, el grupo financiero, daba cuenta del fuerte retroceso del consumo este conglomerado de tiendas que, durante muchos años, fue furor en los Estados Unidos.

De las fotografías satelitales, JPMorgan podía deducir el impacto en las ventas minoritas y comenzaban a aparecer en forma cruda los enormes problemas por los que atraviesan tiendas como Radioshack, BestBuy o Conns.

Lo ocurrido en el Día de Acción de Gracias se terminó de confirmar luego con el Black Friday, donde todas las tiendas aprovechaban la oportunidad para equilibrar sus ventas.

Si bien la caída del consumo es un factor, la aparición de tiendas como Amazon y la posibilidad de comprar los productos deseados a través de un teléfono móvil o una computadora está haciendo estragos en los centros comerciales de Estados Unidos.

Cambio de hábito

Desde 1956 hasta 2005, se construyeron 1.500 centros comerciales en Estados Unidos. La densidad por habitantes de estos centros de compras supera a la de cualquier país del mundo.

Los centros comerciales en Estados Unidos fueron verdaderos puntos de encuentro. Una visita al centro comercial era un paseo donde se combinaban las compras con la diversión y el esparcimiento. Las primeras salidas de los adolescentes eran, por lo general, a un centro comercial. Los barrios de los suburbios que contaban con buenos malls poseían precios más elevados en sus propiedades.

Los jóvenes están cambiando de hábitos. Gustan de vivir en las ciudades y no utilizan coche, por esta misma razón prefieren la buena accesibilidad de las tiendas o las compras online. Los centros comerciales en Estados Unidos, por lo general se encuentran ubicados en áreas sólo accesibles en vehículos.

Luego de la crisis de las hipotecas, los despidos, suspensiones y reducciones salariales provocaron el abandono de las compras en cuotas con tarjetas de crédito, principal fuente de sustento de los malls. Así, los consumidores fueron abandonando los malls, al punto que los patios de comidas de los mismos tampoco ya son una opción de salida.

¿Cuál es el futuro?

Hace poco menos de dos meses, la enorme cadena de centros comerciales, Sears, declaraba que tenía “dudas considerables de continuar siendo un negocio viable” dentro de un año. La declaración explotó como una bomba y nadie puede imaginar a Estados Unidos sin Sears.

Los centros comerciales en Estados Unidos se encuentran heridos de muerte. Diversos factores se combinan para que esta situación se esté dando en momentos que en el país se vive una recuperación del mercado del trabajo. Los nuevos hábitos de compras de los Estados Unidos se verán reflejado en grandes transformaciones, inclusive urbanas.