Las acciones globales abrieron la jornada del jueves con una continuidad de su rally. En Asia, los indicadores bursátiles recibieron el envión del Nasdaq del día anterior. En Europa, luego del empujón inicial, las acciones fueron perdiendo impulso para dar paso a una fuerte suba del euro aupado por los decepcionantes datos de ordenes de fabricación en Alemania. Los futuros de acciones norteamericanas suben y los bonos del Tesoro bajan, empujando su rendimiento. Brasil parece comenzar a tomar la senda de crisis de Turquía y Argentina.

Jornada de alzas para las acciones globales

Las acciones asiáticas recorrieron terreno alcista, empujadas por el comportamiento del Nasdaq el día anterior. Así, las acciones globales comenzaron el miércoles con empuje. En Asía, el Nikkei 225 subió un 0,87%. El Topix lo hizo un 0,64% y, finalmente, la suba del Hang Seng fue del 0,81%.

En Europa, las acciones globales arrancaron con energía, pero fueron perdiendo terrenos en favor del euro, a medida que se conoció el indicador de ordenes de fabricación de Alemania. Las ordenes cayeron un 2,5% cuando las expectativas hablaban de un crecimiento del 0,7%. El Stoxx Europe 600 sube un 1,4%. El DAX alemán retrocede un 0,2% y el FTSE 100 avanza un 0,22%.

Los futuros de las acciones norteamericanas acompañan el desempeño de las acciones globales y continúan el recorrido del martes. Los futuros para el Dow Jones crecen un 0,25%. Los correspondientes al S&P 500, lo hacen un 0,10%.

Con este rally de las acciones globales podemos ver que aún se mantiene la confianza de los inversores en los niveles de crecimiento. Los bonos del Tesoro a 10 años retroceden y su rendimiento alcanza el 2,98%.

La moneda de Brasil volvió a depreciarse con respecto al dólar. Para los observadores, la segunda economía de Sudamérica está transitando el camino iniciado por Turquía y Argentina. Una nueva luz de alerta sobre el futuro de las economías de los países emergentes.

¿Qué esperan los mercados?

A pesar de los buenos rendimiento de las acciones globales, los inversores dejan ver su cautela ante los futuros acontecimientos. La reunión del G-7, que comienza este martes, podría arrojar pistas bastante certeras sobre el futuro del comercio internacional. Con un Donald Trump batallando en soledad por mayor proteccionismo y una nueva política de aranceles. Del otro lado, los principales líderes tratando de convertirse en los defensores del actual ciclo de crecimiento económico.

También interesa a los inversores, que por ahora continúan apostando a las acciones globales, qué pasará en las reuniones que se producirán la próxima semana de los dos principales bancos centrales del mundo. Se espera que la reunión del BCE defina el futuro de la flexibilización cuantitativa y cuándo llegará a su fin.

Se descuenta que la reunión del FOMC modifique por segunda vez en el año los tipos de interés. Para muchos, la clave estará en si la FED se mantendrá en un cronograma de tres alzas anuales o extenderá a cuatro los ajustes de las tasas.

El rally de las acciones globales continuará, pero con los inversores atentos a los acontecimientos por venir.