La volatilidad de las acciones es un aspecto que los traders de corto plazo tienen muy en cuenta. La volatilidad es una medida estadística que nos permite entender las oscilaciones de los precios de un activo en un período de tiempo. El trading a corto plazo de vale mucho de esta información ya que los escenarios más propicios son aquellos donde impera una elevada volatilidad.

Esta medida no debe analizarse en términos absolutos. Nos habla de riesgo e incertidumbre, pero no por ello debe valorarse de manera negativa. Los operadores de estrategias como el day trading necesitan de una alta volatilidad para aprovecharse de esas oscilaciones en los precios de las acciones. Para los inversores de mediano y largo plazo, una alta volatilidad puede provocar emociones negativas respecto al comportamiento de los mercados. Aunque, también puede constituir una oportunidad para comprar acciones.

En un artículo anterior de Club de Capitales abordamos la liquidez de las acciones. Una característica que, junto a la volatilidad y al volumen de operaciones, constituye información esencial para el trading a corto plazo. Es el turno de analizar en profundidad la volatilidad de las acciones. Cómo contribuye a tomar decisiones adecuadas para nuestro trading y que tipo de consideraciones debemos hacer.

Entendiendo la volatilidad

Ya mencionamos en nuestra introducción que la volatilidad es una medida estadística. Vamos a entender este concepto y por qué es fundamental para los traders e inversores. Aunque de forma genérica, esto es válido para la volatilidad de las acciones.

Esta medida estadística nos informa el nivel de oscilaciones que puede sufrir el precio de un activo o un índice en un período de tiempo determinado. Como medida de riesgo, se dice que una mayor volatilidad implica un mayor riesgo.

En términos técnicos, esta oscilación en los precios se mide a partir de la desviación estándar respecto a un precio medio.

Los traders que basan sus operaciones en corto plazo y se valen del análisis técnico buscan acciones de alta volatilidad. Es que su objetivo es beneficiarse de los pequeños cambios de precios que se producen en períodos cortos de tiempo. Las acciones con escaza volatilidad no permiten explotar esas oscilaciones. Por eso, la primera tarea de un day trader, por ejemplo, es encontrar activos que estén pasando por un período de alta volatilidad.

Es importante tener en cuenta que la volatilidad en las acciones no es una característica inmutable. De un período a otro, sin importar el marco temporal que utilice, esa volatilidad puede crecer o desaparecer. No se mantiene en el tiempo de manera indefinida. Esa es la razón por la que los traders deben aprovechar las oportunidades.

¿Por qué se produce la volatilidad de las acciones?

Las oscilaciones en los precios de las acciones se producen, en primer lugar, por el comportamiento de los compradores y vendedores. Es decir, por la oferta y la demanda. Pero, esto así nomás planteado no nos dice mucho ¿Qué impulsa a que los participantes vendan más o compren más? Existen distintos factores que pueden afectar el comportamiento de los activos y de los mercados financieros. Veamos los tres más destacados:

Factores macroeconómicos: Las condiciones de la economía mundial y del país puede incidir sobre la volatilidad de las acciones. Los precios pueden moverse hacia arriba o hacia abajo debido a causas macroeconómicas. Los conflictos geopolíticos pueden provocar saltos en los precios de ciertas acciones, lo mismo que fenómenos climáticos no previstos.

Causas sectoriales: Las ramas industriales pueden verse afectadas por algún acontecimiento y como resultado, impactar en el precio de las acciones de ese sector. Por ejemplo, una exención impositiva para una rama industrial podría impulsar el precio de las acciones.

Factores empresariales: Los resultados financieros, reportes de ganancias o lanzamiento de nuevos productos, impactan de lleno en la volatilidad de las acciones de esa empresa.

Por eso, los operadores de trading a corto plazo, además de la información que les revela el análisis técnico, prestan atención a qué ocurre en los mercados.

¿Qué tipos de volatilidad de las acciones existen?

Este es un aspecto central en nuestro análisis de la volatilidad de las acciones. Existen varias consideraciones sobre las oscilaciones en los precios de las acciones. De esta manera, podemos definir dos tipos de mediciones y, a partir de allí, definir con cuál de esos tipos trabajaremos.

Volatilidad histórica

Aunque su denominación nos permite inferir de qué se trata este tipo de volatilidad, es mejor dejarlo más que claro.

La volatilidad histórica de las acciones es una medida que resulta de analizar los datos de volatilidad de períodos anteriores. Se utilizan mediciones estadísticas para calcular la dispersión de los precios. Desviación estándar y varianza son las fórmulas que se utilizarán para el cálculo.

Aunque se trata de una información de gran valor, ya señalamos que las condiciones de la volatilidad de las acciones pueden cambiar. Si está operando con un enfoque de trading intradía utilice marcos temporales cortos para calcular la volatilidad histórica de ese día.

Volatilidad implícita

En este caso, hablamos de una volatilidad proyectada. Se calcula a partir de los contratos de opciones sobre acciones o índices. El mercado de derivados nos ofrece la posibilidad de contar con la información de cómo se está operando hacia el futuro.

Para el trading a corto plazo, la volatilidad implícita de las acciones les permite conocer las expectativas del mercado.

Aquí, también corresponde hacer una advertencia. La volatilidad proyectada se basa en cálculos de probabilidades. La información no es 100% exacta y puede no resultar correcta.

Volatilidad Beta y VIX

Existen, en los mercados financieros, dos indicadores que nos informan sobre el estado de la volatilidad de las acciones.

La medida Beta nos refiere a cómo se mueve una acción determinada con relación al índice de referencia. Para el cálculo se toma el S&P 500. Lo que esta medida nos muestra es el cambio en el precio de una acción con respecto a un punto del índice de referencia.

Para ejemplificar digamos que, si una acción posee un Beta de 1,05, significa un 105% por cada cambio del 100% en el índice. En cambio, si una acción posee un Beta del 0,95, implica un 95% por cada cambio del 100%.

El VIX o índice de volatilidad desarrollado por CBOE (Chicago Board Options Exchange) se publica en tiempo real y nos muestra la oscilación de precios esperada para 30 días en los mercados de valores. Se elabora en base a los contratos de opciones sobre el S&P 500.

Conclusiones sobre la volatilidad de las acciones

Para quienes ejecutan operaciones de trading a corto plazo, las mediciones de volatilidad de las acciones son indispensables. Esto, junto a la liquidez que presentan los activos, junto al volumen de operaciones.

Entre las tres características conforman la información indispensable para operar a corto plazo. este enfoque cortoplacista necesita del apoyo del análisis técnico. Así, los traders pueden elaborar sus estrategias donde el objetivo es, sin dudas, beneficiarse de los cambios de precios. Los traders desarrollan operaciones en largo y en corto. Sus análisis consisten en encontrar oportunidades en las tendencias alcistas y bajistas.

El trading a corto plazo tiene las mejores oportunidades de éxito si es acompañado por una sólida formación profesional. En Club de Capitales queremos acompañarlo en ese camino. Lo invitamos a que conozca nuestros Cursos de Trading. Programas de formación online donde aprenderá el manejo de las herramientas del análisis técnico. Usted puede elegir si desea comenzar por una formación dirigida a principiantes o nuestro programa Avanzado basado en la Teoría de Ondas de Elliott. Visítenos y compruebe usted mismo la calidad de cada uno de nuestros programas.