Es posible que a nuestros lectores les resulte extraño abordar del concepto de instrumento financiero, luego de haberlo utilizado en centeneras de artículos. La intención es que cada uno de los conceptos que podemos encontrar en el mundo de las finanzas se desarrolle en forma práctica. Luego de ello, como en este caso, profundizamos en las características. Un instrumento financiero recibe muchas denominaciones. Al menos, así lo encontraremos en las publicaciones especializadas. Valores, Securities, Activos Financieros, etc. son algunas de esas denominaciones. Todos ellos hacen referencia a los productos que se comercializan en los mercados financieros. lo invitamos a continuar leyendo para conocer las características de los diferentes tipos de instrumentos, cómo y dónde se comercializan.

El concepto de instrumento financiero

Un instrumento financiero es un producto que se puede comprar o vender en diferentes mercados. Esto significa que este instrumento es negociable. También se dice que estos activos financieros son fungibles. Es decir que tienen una fecha de caducidad. Por último, digamos que estos productos poseen un valor monetario.

En un instrumento financiero encontramos a quien lanzó al mercado el activo, lo conocemos como emisor. Al otro extremo, el que compra ese activo y que lo hace para obtener un beneficio posterior, es el inversor. En el medio, pueden participar corredores, bancas de inversión y otro tipo de intermediarios.

Existen tres grandes grupos de instrumentos financieros. los que otorgan a su poseedor un derecho de propiedad. Por ejemplo, las acciones de una empresa. Cada poseedor de acciones es dueño de una pequeña parte de la compañía que emitió las acciones. Otro grupo lo integran instrumentos financieros que otorgan derechos como acreedores. Bonos, Letras, Títulos de deuda conforman esta porción de activos financieros. Por último, existen los valores híbridos. Se trata de activos que poseen características de los dos grupos enumerados anteriormente.

Valores de renta variable

Al hablar de un instrumento financieros, uno de los más reconocidos es la acción. Se trata de un producto de renta variable, ya que no asegura derechos a pagos regulares a quienes las posean.

Las acciones otorgan un derecho de propiedad sobre la empresa, sociedad o fideicomiso. Aquí es donde cabe la pregunta ¿cómo se beneficia el titular de este instrumento financiero? Los poseedores de acciones reciben dividendos por parte de la empresa. Esto, en el caso que la compañía haya decidido repartir entre los accionistas las utilidades.

Otra forma de obtener beneficios es comercializando las acciones en el mercado de valores. El poseedor obtiene un beneficio al vender las acciones a un precio superior al que las compró. Operar con este tipo de instrumentos financieros implica una dosis de riesgo. Los inversores esperan que el mercado de valores se aprecie.

Los titulares de acciones poseen derecho a voto en la asamblea de accionistas. Por supuesto, ese derecho está limitado a la cantidad de valores que posea.

Títulos de deuda

Los títulos deuda hacen referencia a un tipo de instrumento financiero que constituye un préstamo para el emisor. El poseedor de este activo tiene derecho a percibir el reembolso del dinero prestado, en una fecha determinada, y un interés periódico por dicho préstamo.

Cuando una empresa o un gobierno necesita capital emite títulos de deuda que son adquiridos por los inversores. la rentabilidad de este instrumento financiero está dada por el interés que el emisor se compromete a pagar.

Por otro lado, el poseedor del título puede negociarlo en el mercado secundario de bonos. Allí, puede venderlo a precio de su valor nominal, es decir a la par. Si lo vende a un precio mayor de su valor nominal decimos que se comercializa con una prima. En caso de que el instrumento financiero se venda por debajo del valor nominal, hablamos de venta con descuento.

Una característica fundamental de los títulos de deuda es que la rentabilidad del bono es inversa al precio de cotización. Si el precio del instrumento en el mercado sube, la rentabilidad baja.

Siempre que un instrumento financiero otorgue un derecho de acreedor, hablamos de títulos de deuda. Estos instrumentos financieros existen con diferentes características.

Valores híbridos

En los mercados financieros podemos encontrar instrumentos considerados híbridos. Estos combinan características de un instrumento financiero de capital y de deuda. Para facilitar la comprensión de estos activos, digamos a modo de ejemplo que un warrant de acciones es un valor híbrido. Se trata de una opción emitida por una empresa que otorga el derecho al poseedor de canjearlo por acciones. Esto se hará en un plazo determinado y a un precio prestablecido para la acción. Por tratarse de una opción, el inversor tiene el derecho al canje, más no la obligación de hacerlo.

Los bonos convertibles constituyen otro ejemplo de valores híbridos. En este caso, se trata de un título de deuda que a su vencimiento puede ser canjeado por acciones de la compañía emisora.

Un instrumento financiero como producto de inversión

Un instrumento financiero cumple una función diferente para el emisor de un lado, y para el inversor del otro. A través de estos valores, el emisor busca obtener capital para la continuidad o ampliación de sus objetivos.

Para los inversores, un instrumento financiero es un producto que le permite obtener una rentabilidad. Esto significa aumentar el capital invertido.

Como todos sabemos, existen inversiones más seguras que otras. Esto depende del instrumento financiero que se haya elegido y de las condiciones en las que se desenvuelven los mercados.

Los instrumentos financieros más seguros – bonos del Tesoro de EE. UU. – ofrecen, por lo general, una rentabilidad menor. Si el inversor está dispuesto a asumir mayores niveles de riesgo, puede obtener una mayor rentabilidad. El ejemplo de esto son los mercados de valores.

¿Dónde y cómo se negocian los instrumentos financieros?

De forma sencilla, podemos decir que cada tipo de instrumento financiero tiene su mercado. Los productos de renta variable, como las acciones, se negocian en los mercados de valores. Un ejemplo de ellos es la Bolsa de New York.

Cuando una empresa quiere colocar por primera vez sus acciones en el mercado, realiza una Oferta Pública Inicial. A través de este procedimiento, las acciones de la compañía son puestas a la venta y pueden ser adquiridas por cualquier inversor. En este caso, la bolsa actúa como mercado primario. Luego, las acciones se comercializarán en el mercado secundario. Allí, los inversores podrán comprar y vender acciones.

Si la empresa no desea salir al mercado de valores, puede ofrecer estos instrumentos financieros en forma privada. Vende las acciones de manera directa a inversores seleccionados.

En el caso de los títulos de deuda, no existe un mercado primario para su adquisición. Se compran de forma directa al emisor. Los inversores particulares no suelen participar de esta compra inicial al valor nominal. Son grandes firmas de inversión las que compran estos instrumentos financieros en grandes cantidades. Posteriormente, los ofrecen a sus propios clientes o los colocan en el mercado secundario de bonos.

Regulación de un instrumento financiero

Un instrumento financiero está sujeto a las normas regulatorias del país donde se emite y se comercializa. La mayoría de los países cuentan con organismos de regulación. En el caso de Estados Unidos, ese papel lo cumple la Comisión de Valores y Bolsa (SEC).

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