Las fuertes caídas que viene sufriendo el bitcoin y la mayoría de las criptomonedas, luego de un año en que su precio se elevó un 1.400%, ha reavivado el debate sobre la fiabilidad de estos activos financieros. Algunos han comenzado a comparar a las monedas virtuales con el Esquema Ponzi, un método de estafa piramidal desarrollado en la década de 1920. Más allá de lo que ocurra con las criptomonedas, los fraudes cometidos con métodos similares al desarrollado por Carlo Ponzi han estado presentes de manera sistemática y los estafados se pueden contar por miles. Conozcamos un poco más de este “ingenioso” método de timar a “inversores” deseosos de obtener rápidos y fáciles beneficios.

Carlo Ponzi y la estafa piramidal

El Esquema Ponzi fue desarrollado por un inmigrante italiano que llegó a los Estados Unidos en la década de 1920. Su nombre era Carlo Ponzi y de allí el nombre de esta operación. Una definición sencilla del Esquema de Ponzi nos indica que se trata de una operación de inversión fraudulenta. Esto es así, debido a que los “inversores” reciben los intereses a partir de su propio dinero o con el ingreso del dinero de nuevos inversores.

Se habla de una estafa piramidal porque el verdadero ganador en el Esquema Ponzi es quien lo inicia y, tal vez, algunos de los primeros inversores. Es decir, quienes se encuentran en la cima de la pirámide.

Muchos incautos ven como quienes ingresaron al sistema reciben suculentos beneficios, pero si el proceso de ingreso de nuevos inversores se detiene o ralentiza, el Esquema Ponzi se derrumba y muchos pierden todo su dinero sin haber visto no un solo centavo de beneficios.

El Esquema Ponzi, en algunas ocasiones utiliza como excusa la venta de algún producto, pero el verdadero negocio no está en la venta de esos productos, sino en que cada uno de los inversores que ingresa al sistema consiga nuevos postulantes.

El origen de la estafa

Recién llegado a América, Carlo Ponzi descubrió que los cupones de respuesta postal internacional se podían vender a mayor valor en Estados Unidos que el precio de venta en el extranjero. Esto le dio la idea de montar una empresa, cuyos beneficios provendrían de la comercialización de esos cupones.

Ponzi prometió a sus futuros inversores un interés del 50% en 45 días y duplicar la inversión en tres meses. Los dividendos prometidos, Carlo Ponzi los pagaba con el ingreso de nuevos inversores. De esta manera, el astuto inmigrante italiano llegó a hacerse millonario y sólo algunos de sus inversores vieron crecer sus apuestas. Pero, estos pocos beneficiados servían de llamador para el resto.

Finalmente, el gobierno federal intervino la compañía creada por Ponzi y luego de una investigación determinó los alcances de la estafa. El creador del Esquema Ponzi fue enviado a la cárcel, pero logró salir bajo fianza. Decidió continuar con su esquema, pero al poco tiempo la aventura fracasó y la mayoría de los ahorristas perdieron todo su dinero.

¿Cómo detectar un Esquema Ponzi?

Los fraudes cometidos por esquemas similares al desarrollado en 1920 por Carlo Ponzi, pueden encontrarse a diario, difundidos en periódicos y redes sociales. Muchos de estos timos vienen encubiertos en productos de consumo. La BBC, en su edición digital para América Latina, describió con mucha precisión las cuatro señales más importantes para detectar un Esquema Ponzi.

1.- Rentabilidad Segura

Una de las señales más claras de que estamos en presencia de una estafa piramidal es que ofrecen un alto nivel de rentabilidad, en muy poco tiempo. Ningún activo financiero, por más seguro que sea, puede garantizar una rentabilidad segura.

Esta rentabilidad asegurada puede ser para aquellos primeros inversores, ya que sus dividendos provendrán del ingreso de nuevos ahorristas. Es decir que, el Esquema Ponzi exhibir un aparente nivel de éxito sólo al principio.

2.- Reclutar nuevos ahorristas

Aunque se trate de la aparente venta de algún producto – joyas, por ejemplo -, los ejecutivos del proyecto comenzarán a presionar a los ahorristas para que, no sólo vendan en el producto, sino que recluten a nuevos vendedores.

El argumento es sencillo, son seducidos con las ganancias que obtendrían por explotar las redes de amistad. Por lo tanto, cuando en el emprendimiento comience a sonar la palabra reclutamiento, lo más seguro es que se trate de un esquema de fraude piramidal.

3.- Pagar por trabajo

Muchos de estos esquemas piramidales seducen a sus ahorristas con la promesa de un puesto de trabajo. Los futuros estafados son invitados a una charla de presentación y allí descubren que para conseguir el “puesto de trabajo” deberán hacer una inversión.

Esto, naturalmente, ya debería indicarnos que estamos en presencia de un fraude. Recordemos que los beneficios para los creadores de una estafa a través del Esquema Ponzi no es ninguna venta de producto sino la cantidad de nuevos ahorristas.

4.- No dejarse deslumbrar

Aquellos que lanzan al mercado una estafa piramidal suelen convocar a deslumbrantes charlas motivadoras. Por lo general, estas suelen realizarse en hoteles de gran categoría, cuentan con un catering apropiado para la ocasión y en ellas, es probable escuchar, como algunos ahorristas se hicieron ricos de la noche a la mañana, invirtiendo en ese sistema.

Muchos de los testimonios que se escuchan en ese tipo de eventos no son ciertos, sino que algunos de ellos son conminados a dar ese tipo de testimonio a fin de poder recuperar su inversión, atrayendo a nuevos ahorristas.

Han pasado casi 100 años desde que Carlo Ponzi lanzó su sistema de estafa piramidal y hoy, en pleno siglo XXI esta forma de timar inocentes parece no detenerse. Nuestros lectores podrán juzgar si existen similitudes entre el Esquema Ponzi y las criptomonedas.

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